Vigilia de oración, Pastoral Juvenil del Arciprestazgo

El viernes 11 de diciembre a las 22:00h, se reunieron un buen número de jóvenes en Santa María, para la vigilia de oración de Adviento. El Adviento, tiempo de preparación a la Navidad, a la vez que es tiempo de esperanza, porque esperamos el Nacimiento de Jesús, es también tiempo de alegría cristiana. Por eso la Iglesia, a través de la Liturgia, nos anima a los cristianos a estar siempre alegres. Alegres porque Dios se ha acercado a los hombres. Alegres porque Dios nos ama y nos perdona. Alegres porque Dios está presente en nuestras vidas. Alegres porque Jesús, el Salvador, nos infunde confianza y paz. Alegres porque podemos experimentar en nuestras vidas la fortaleza de la fe en Jesús. Por todo ello podemos y debemos estar alegres. Y de manera especial en este Año Santo extraordinario de la Misericordia y del Santo Cáliz, para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de llamar a la puerta de nuestro corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. Para comenzar después del canto y de la monición se expuso el Santísimo y hubo tiempo de reflexión y tiempo de silencio. Presentamos un cofre y un corazón grande como signo que define la actitud de María. Ella guardaba en su corazón, como su mejor tesoro, todas las palabras que el Señor le dirigía y las que su propio Hijo pronunciaba en cada momento de su vida. Nosotros, al ofrecer este cofre, queremos, como ella, vivir pendientes de tus labios, escuchar todas y cada una de tus palabras, y guardarlas en nuestros corazones, porque no tenemos nada más preciado. Después cada uno en el corazón que se les entregó escribió algo que quería guardar en el corazón y lo depositaron en el cofre. Pedimos la intercesión de la Purísima, Madre de Misericordia. ​ ​ ​


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