Luz de Belén

​ El domingo día 18, cuarto de Adviento, ya muy cerca de la Navidad. El Señor está cerca y eso nos llena de gozo y entusiasmo. Por la tarde, en la iglesia de Santa María tuvo lugar la recibida de la Luz de la paz de Belén. Desde 1990, ha habido un gran acuerdo de cooperación en muchos países, lo que ha permitido que la luz viaje por toda Europa. Cada año, un niño del norte de Austria recoge la luz de la gruta donde nació Jesús y la lleva a Europa desde donde se distribuye a todas las diócesis, iglesias, hospitales, prisiones,... las vísperas de la Navidad.


Las parroquias de Ontinyent hemos querido traer “la luz de la paz de Belén” a nuestras comunidades, a nuestros grupos y a nuestros hogares. Es un hermoso signo que nos ayuda a recibir a Jesús, que nació pobre en un pesebre y desde allí irradia la luz de su paz y amor a nuestros corazones; es, también, un hermoso signo que nos une a todas las parroquias vísperas de Navidad, y nos hace sentir que somos hermanos, unidos a nuestro hermano mayor: El Hijo de Dios hecho hombre.


Una celebración donde se pudo observar los momentos en la que la luz se hace presente en el Evangelio hasta que finalmente llega a nosotros. Al finalizar la celebración representantes de las cuatro parroquias de Ontinyent recibieron la luz así como la gente que se acercó para recogerla.


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