Unción de enfermos

Cuando estamos enfermos, el Señor, se acerca por la unción eclesial a nuestro lado, para fortalecer nuestra debilidad.


El Sacramento de la Unción de Enfermos confiere al cristiano una gracia especial para enfrentar las dificultades propias de una enfermedad grave o vejez.


Lo esencial del sacramento consiste en ungir la frente y las manos del enfermo acompañado de una oración litúrgica realizada por el sacerdote o el obispo, únicos ministros que pueden administrar este sacramento.


PB230089


La Unción de enfermos se conocía antes como "Extrema Unción", pues sólo se administraba "in articulo mortis" (a punto de morir). Actualmente el sacramento se puede administrar más de una vez, siempre que sea en caso de enfermedad grave. Cada vez que un cristiano cae gravemente enfermo, puede recibir la Santa Unción, y también cuando, después de haberla recibido, la enfermedad se agrava. En cualquiera de estos casos, los familiares han de acercarse con tiempo a la Parroquia para solicitar la asistencia del sacerdote. 


En la parroquia se celebra comunitariamente durante las fiestas de la Purísima. A los enfermos que no pueden asistir se les administra en su domicilio.


 

Noticias Relacionadas

Evangelio del día

martes 25 Junio 2019 : Evangelio según San Mateo 7,6.12-14.

No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos. Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas. Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí. Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los qu ...

... leer más

Twitter Pontifex

Santo
del día

25 DE JUNIO SAN GUILLERMO DE VERCELLI ABAD

Nació por el año 1085 en Vercelli, como indica su nombre, en el norte de Italia. Pocas cosas sabemos de su nacimiento e infancia, pero sí de su juventud y mocedad como un prodigio de mortificación y de don de milagros.El solía decir a los monjes que trataban de imitar su vida y pretendían seguirle a todas partes: "Es necesario que mediante el trabajo de nuestras manos nos procuremos el sustento para el cuerpo, el vestido aunque pobre y medios necesarios para poder socorrer a los pobres. Pero ello no debe ocupar todo el día, ya que debemo ...

... leer más