Miércoles de Ceniza, el inicio de la Cuaresma

Miércoles de Ceniza, primer día de la Cuaresma, a las 19.30h. se celebró en Santa María la Eucaristía con la imposición de la ceniza, después de la homilía se bendijo la ceniza que se obtiene de la incineración de las palmas bendecidas el domingo de Ramos del año anterior, cuya imposición constituye el rito de la celebración eucarística. Al imponer la ceniza sobre la cabeza de los fieles, el sacerdote pronuncia las siguientes frases: "Convertíos y creed en el Evangelio", "Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás". La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo. La iglesia nos invita a ​vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayuden a parecernos más a Cristo. Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.


OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Noticias Relacionadas

Evangelio del día

domingo 25 Octubre 2020 : Evangelio según San Mateo 22,34-40.

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?". Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos ...

... leer más

Twitter Pontifex

Santo
del día

25 DE OCTUBRE SAN FRUTOS DE SEGOVIA EREMITA , CONFESOR Y MÁRTIR

Los cuerpos de San Frutos, Santa Engracia y San Valentín, venerados por los cristianos segovianos, se conservaron en la ermita de San Frutos, cerca de la actual Sepúlveda, desde comienzos del siglo VIII hasta el siglo XI.El rey Alfonso VI concedió esta ermita al monasterio de San Sebastián de Silos —hoy Santo Domingo de Silos- para que la cuidasen y facilitasen la creciente devoción del pueblo; se hizo escritura en el 1076. Los monjes recomponen la ermita como de nuevo y la habilitan para que puedan vivir en ella algunos monjes. Terminad ...

... leer más