PREGÓN DE FIESTAS DE LA PURISIMA

A los pies de la Excelsa Patrona, antorcha que reverbera la fe bañada en un limbo de luz, fue pronunciado el magnífico pregón del franciscano e hijo de la ciudad, Fray Lluis Oviedo Torró, después de que las voces blancas dels Angelets anunciasen las fiestas a la Inmaculada Concepción. Repleta la nave parroquial de fieles, en cuyo presbiterio figuraba nutrida representación del clero parroquial y de la orden franciscana, Joan Tolsá fue el encargado de introducir al pregonero del presente año.


Su cuidada y elaborada disertación fue una reflexión directa y muy interesante del valor de Dios y de la Purísima en nuestra sociedad actual, donde quedó demostrada la importancia de nuestras fiestas mayores que desde 1662 celebramos con toda solemnidad. Difícil queda poder entender el Ontinyent del siglo XXI sin su patrimonio religioso, cultural y humano.


El pregonero después de reflejar como somos hizo una referencia especial a las Camareras y als Angelets como testimonios vivos del que debe significar ser hijos de la Purísima. La solemnidad del momento concluyó con el canto de los Gozos a cargo de Charo Martos.
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